El fútbol no es un simple juego con los pies. Cuando hablamos del deporte rey pensamos en jugadas, hazañas, goles y jugadores, quienes han tenido años de entrenamiento y disciplina, pero para llegar a ser una estrella es necesario ser consciente dentro de la canchas.

La psicología positiva es clave para que un equipo funcione, ya que sin ella no se podría hablar de compañerismo, ética deportiva y sana competición.

Un jugador puede ser relevante no solo por la forma de su juego, sino también por la actitud con su equipo. Hay que tener presente que no todos gozan de los mismos atributos físicos o capacidades, por eso cada día se entrena para ser mejor.

Un jugador relevante puede ser aquel que a pesar de los errores cometidos alienta a sus compañeros, motiva a todo el plantel, no señala sino que corrige, ayuda a cada uno de los integrantes de su equipo a ser mejor que antes, el individualismo lo deja a un lado, piensa que si uno gana todos ganan; eso es un buen jugador, y la única manera de lograr serlo es con valores y disciplina.

Cuando se salta a la cancha se refleja lo que somos, sin duda se encuentran rivales y árbitros que no aplicarán psicología positiva pero debemos estar prevenidos en cuanto a que si uno actúa negativamente todo el equipo podría salir perjudicado: una tarjeta roja, una suspensión o hasta una sanción, puede poner en riesgo todo por lo cual se ha entrenado y trabajado.

Carles Puyol, defensor leyenda del Fútbol Club Barcelona dijo: “Aprende a creer en ti, porque a medida que te convenzas serás capaz de convencer a los demás”. Entre jugadores y técnicos Puyol no solo será recordado por su gran capacidad defensiva, también lo será por su actitud en la cancha, el deseo de que los demás jueguen y actúen bien.  Fue un capitán de primera, apreciado por cualquier aficionado al deporte.

Mientras se demuestre respeto al plantel, cuerpo técnico, compañeros, árbitros y rivales, se comienza a ser un líder dentro y fuera de la cancha. Un ejemplo que puede llegar a ser contagioso y que muy probablemente sirva para ser recordado.