LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA ALIMENTACIÓN

El deporte siempre estará vinculado a nuestro beneficio general, pero mantenerte físicamente activo no basta para tener una vida saludable. El ejercicio debe estar acompañado de una buena alimentación para así obtener todas las vitaminas, nutrientes y minerales que tu cuerpo requiere.

Durante el entrenamiento el organismo libera energía que obtiene de diferentes alimentos; si una persona basa su nutrición en comida chatarra su desempeño estará condicionado. Es por ello que cada día debemos enfocarnos en qué estás consumiendo, más aún si eres un atleta.

Para mantener una alimentación saludable lo primero que hay que hacer es no saltarse las comidas. Perderse el desayuno puede ser un error costoso para tu cuerpo, debido a que no obtendrás los suficientes aportes alimenticios para afrontar el resto del día.

Otro punto importante debe ser tener una dieta balanceada, en la que se incluya: proteínas, vegetales, fibra y carbohidratos. Para tener este estilo de vida sana, el ejemplo más común es el de la famosa Pirámide Alimenticia, donde se incluyen todos los tipos de alimentos que el cuerpo requiere. Además, tener una dieta balanceada no solo nos permite mantener o reducir el peso corporal, sino que también nos aporta mayor vitalidad, estimula el sistema inmunológico y evita enfermedades.

Uno de los errores más frecuentes en los atletas es no comer e hidratarse correctamente luego de un arduo entrenamiento. Una mezcla de proteínas y vegetales bastará para recuperar toda la energía liberada.

Asimismo, el descanso es fundamental. Dormir de 6 a 8 horas, junto a una buena alimentación, optimizará el desempeño deportivo de una persona. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la inactividad física es el cuarto factor de riesgo de muerte en todo el mundo y es la principal razón de enfermedades como el cáncer de mama, cáncer de colon y la diabetes.

Cambiar tu plan alimenticio puede ayudar a mejorar tu vida cotidiana, laboral y física. Atrévete a hacer el cambio y experimenta un mejor desempeño diario, solo unas cuantas semanas son suficientes para comiences a notar las diferencias. Y recuerda el refrán, somos lo que comemos.